Ángelus es pausa y duelo. Un videoperformance en donde elaboro dos sudarios con las cenizas de los incendios que acontecieron en 2024 en varios páramos andinos. Los sudarios son esas telas que recogen el sudor durante una agonía, guardan la impronta del cuerpo que pierde el agua mientras muere. En este caso, fue la huella de mi propio cuerpo y la impronta de un frailejón que yace tendido como un cadáver sin cabeza. En ángelus uso nuevamente la potencia que los frailejones tienen al parecerse a nosotros, la uso para hacer visible el dolor de la perdida del agua en los páramos, que por los incendios y los desequilibrios del cambio climático están muriendo, y con ellos la capacidad para retener el agua que nos da la vida. Atravesar un duelo es sentir a conciencia el dolor de la pérdida, para darle lugar a los cambios que una muerte trae. Es una pausa que honra la vida, como la de los campesinos del ángelus de Millet, en su ritual humilde y cotidiano.
Ángelus, video perfromace 6´02". 2024.
Acción realizada con Oscar Leone,
las cenizas del incendio del páramo de Siscunsi,
los frailejones acéfalos del páramo del Verjón
y estudio de Psalom de Arvo Pärt.
Ángelus, 2024
Lana, fique, humo, ceniza, goma arábiga, tierra negra, carbón sobre papel.
Sudarios de Ángelus, 2024
Improntas sobre lona, ceniza y goma arábiga.
2,30 x 1,10 m.